El tesoro glacial de Groenlandia: cómo convertir su riqueza natural en un motor económico sostenible

La disputada cuestión de los recursos naturales en Groenlandia vuelve a estar en el punto de mira de Estados Unidos. Un año después de que Michael Waltz, entonces asesor de seguridad nacional del presidente Donald Trump, declarara que "esto va de minerales críticos, esto va de recursos naturales", la administración estadounidense ha vuelto a poner …

El tesoro glacial de Groenlandia: cómo convertir su riqueza natural en un motor económico sostenible

La disputada cuestión de los recursos naturales en Groenlandia vuelve a estar en el punto de mira de Estados Unidos. Un año después de que Michael Waltz, entonces asesor de seguridad nacional del presidente Donald Trump, declarara que “esto va de minerales críticos, esto va de recursos naturales”, la administración estadounidense ha vuelto a poner en primer plano la importancia de esta región ártica. Y no es difícil comprender por qué: Groenlandia es una reserva natural impresionante, rica en combustibles fósiles y materias primas críticas.

La isla nórdica, que forma parte del Reino de Dinamarca, posee al menos 25 de las 34 materias primas consideradas críticas por la Unión Europea. Estos recursos naturales son fundamentales para el funcionamiento económico y social de Europa, y su acceso es crucial para garantizar la seguridad energética del continente. La Ley de Materias Primas Críticas de la UE de 2024 busca mejorar la seguridad del suministro europeo de estos temas, y por lo tanto, Estados Unidos está prestando especial atención a Groenlandia.

La importancia de esta región no se limita solo a los recursos naturales. La cuestión climática también juega un papel fundamental en el interés estadounidense. Los científicos han advertido que la deriva del hielo en Groenlandia puede tener importantes implicaciones para el nivel del mar y, por lo tanto, para las costas de Estados Unidos y Europa.

A pesar de la gran importancia que se le asigna a esta región, es importante recordar que Groenlandia no es un territorio sin conflicto. La cuestión sobre quién puede extraer qué recursos en qué cantidad ha generado tensiones entre Dinamarca, como poder soberano, y Estados Unidos, que busca aprovechar al máximo los recursos naturales de la región.

En el pasado, la disputa sobre Groenlandia ha sido objeto de críticas severas por parte de las organizaciones ambientalistas y de derechos humanos. Se argumentó que la explotación minera y petrolífera en la región podía tener graves consecuencias para el medio ambiente y los pueblos indígenas que viven allí.

Esperemos que esta vez, Estados Unidos y Dinamarca puedan encontrar un acuerdo equitativo y sostenible que permita aprovechar los recursos naturales de Groenlandia mientras protege al medio ambiente y respeto a la cultura y derechos humanos de las personas que viven allí.